Bajo la dirección artística de Marlyn Attie, COCO Contemporary Dance Company trabaja a partir de un modelo basado en proyectos que integra creación, formación y experimentación interdisciplinaria. Su repertorio reúne obras de artistas vinculados a la compañía y creaciones por encargo de coreógrafos internacionales, promoviendo un diálogo continuo entre diversas prácticas y perspectivas artísticas. Con sede en Ciudad de Panamá, Panamá, la compañía desarrolla su labor en Ciudad de las Artes.
Fusión entre el parkour y la danza contemporánea, The Art of Falling explora el riesgo como punto de partida, la resiliencia y la entrega al movimiento. La obra nos invita a caer, a dar un salto de fe, a salir de la zona de confort y a superarnos cada día, como personas y como artistas.
Aquí, la caída no se entiende como un error, sino como un lenguaje en sí mismo: un diálogo entre el control y el abandono. Un instante fugaz entre las innumerables veces que caemos. ¿Y después?
Los artistas conducen al público a través de un recorrido sensorial que invita a redescubrir aquello que nos une: la danza, el arte y la posibilidad de volver a empezar.
Aquí, la caída no se entiende como un error, sino como un lenguaje en sí mismo: un diálogo entre el control y el abandono. Un instante fugaz entre las innumerables veces que caemos. ¿Y después?
Los artistas conducen al público a través de un recorrido sensorial que invita a redescubrir aquello que nos une: la danza, el arte y la posibilidad de volver a empezar.
Dirección CoreográficaDiego Sinniger
Bailarines
Adrian Morales, Carolina Figueiredo, Ida María Obediente, Jaime Ruíz, Marlyn Attie
Música
Max Richter, Clara Rockmore, Pink Floyd
Parkour
Manuel García, Andrés García
Además de su presentación, la compañía impartió una clase magistral para las y los participantes del festival.
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Niño
La obra revive, a través de la danza, la memoria de los juegos de la infancia que compartíamos con amigos en el patio de la escuela o en la calle. Cada movimiento es un guiño al niño o la niña que aún habita en nosotros, a esa alegría sencilla de saltar, correr, inventar y reír en compañía.
En escena, las y los intérpretes juegan con la danza, con el público y entre sí, invitando a redescubrir la complicidad del juego y la sonrisa compartida. La obra se convierte en un espacio lúdico donde lo cotidiano se transforma en coreografía y lo íntimo en una celebración colectiva. Esta pieza ha sido reconocida por el Dance Bloc Festival de Nueva York, Estados Unidos.
En escena, las y los intérpretes juegan con la danza, con el público y entre sí, invitando a redescubrir la complicidad del juego y la sonrisa compartida. La obra se convierte en un espacio lúdico donde lo cotidiano se transforma en coreografía y lo íntimo en una celebración colectiva. Esta pieza ha sido reconocida por el Dance Bloc Festival de Nueva York, Estados Unidos.
Dirección & CoreografíaMarlyn Attie
Bailarines
Adrian Morales, Jaime Ruíz, Abril Reyes
Sonido
Ingmar Herrera
Además de su presentación, la compañía impartió una clase magistral para las y los participantes del festival.