A través de intérpretes que encarnan las figuras de una jaula y un soñador, Lai amplía con sutileza los límites entre los sentimientos más íntimos del individuo, las dinámicas de las relaciones humanas y el contexto más amplio de la sociedad, la cultura y el mundo que habitamos.
La obra incorpora además un poderoso elemento simbólico: el Ling Zi, un adorno tradicional utilizado como tocado en la ópera china. Sus largas plumas de faisán representan la fuerza de los guerreros y evocan una prolongación de la columna vertebral humana. Esta imagen remite a la esencia del ave, su jaula y sus sueños, sugiriendo un delicado equilibrio de la vida. Este elemento enriquece la propuesta escénica y da lugar a una profunda reflexión sobre la libertad, el poder y la resiliencia.
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Taiwan
Dirección Artística & Coreografía
Lai Hung-Chung
Bailarines
CHENG I-han, LEE Kuan-ling
Diseño de Iluminación
TSAI Chao-Yu
Vestuario
HSU Chia-wei
Además de su presentación, la compañía impartió una clase magistral para los participantes del festival.